.jpg)
Nunca había visto nada más bello, incluso mientras corría, jadeando y gritando, pude apreciarlo. Y los últimos siete meses desaparecieron. Incluso sus palabras en el bosque perdieron significado. Tampoco importaba si no me quería. No importaba cuánto tiempo pudiera llegar a vivir, jamás podría querer a otro.
Permanecí quieta en sus brazos, memorizando su rostro, otra vez, engañandome...






No hay comentarios:
Publicar un comentario